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Qué es Mindfulness

"La meditación no es evasión. Es un encuentro sereno con la realidad"

- Thich Nhat Hanh - 

¿Qué es Mindfulness?

Mindfulness significa Atención Plena y su origen es la palabra "sati", que en el idioma pali significa "atención, concentración, recuerdo".  Mindfulness consiste en relacionarse con la experiencia presente tal y como es, sin juzgarla ni evaluarla, con compasión, interés, apertura y amabilidad. A través de la meditación Mindfulness aprendemos a prestar atención a nuestros pensamientos, emociones, sensaciones corporales y el ambiente que nos rodea, de una forma desapasionada, sin resistencia pero sin dejarnos arrastrar. La intención no es cambiar nada, ni buscar que suceda nada; la intención es observar. Contemplar qué ocurre cuando prestamos atención plena al presente: qué pensamientos aparecen, qué sensaciones corporales, qué reacciones emocionales, si surge rechazo ante la experiencia... 

 

Mindfulness nos ayuda a cultivar la mente y el cuerpo para aprender a vivir aquí y ahora, a ser conscientes del modo en que nos relacionamos con las experiencias y retos que enfrentamos: el estrés, la enfermedad, la ansiedad, el dolor, el miedo, el duelo... La atención plena nos permite recuperar el equilibrio interno y la calma mental para así poder observar, con intención pero sin juicio, nuestras reacciones automáticas ante lo que nos sucede. Cultivando esta actitud de curiosidad libre de juicios, comprendemos que  lo importante no es lo que sucede, sino cómo nos relacionamos con lo que sucede.

Al poner el foco de atención en el presente, nos hacemos más conscientes de cuánto tiempo pasamos en el pasado y en el futuro, desatendiendo el hoy, que es el único momento en el que vivimos y con el que podemos trabajar. Por ejemplo, cuando nos centramos en intentar eliminar la ansiedad que sentimos, deseando con todas nuestras fuerzas estar en calma, inmediatamente dejamos de estar atentos, de estar en actitud "Mindful". El principio fundamental de Mindfulness es observar el surgimiento y desvanecimiento de las sensaciones cambiantes de nuestra experiencia, sean estás sensaciones agradables, desagradables o neutras. Al centrarnos en deshacernos de la ansiedad, dejamos de ver nuestra experiencia tal y como es, y comienzan los juicios "no quiero estar así", "otra vez la ansiedad", "nada me ayuda"... Nuestra atención deja de estar en el presente para centrarse en el futuro, y eso empeora aún más nuestra sensación de angustia. 

 

Cuando dejamos de resistirnos a la experiencia (estrés, ansiedad, miedo, dolor...), de intentar alejarla y de tratar de no experimentarla, permitimos que sea tal cual es, aceptamos que así estamos en este momento. Con la práctica, conseguimos encontrar calma y claridad, que junto con la aceptación, son tres de los pilares fundamentales para cualquier proceso de cambio.

La práctica regular de Mindfulness reduce la rumiación cognitiva, mejora la atención y la concentración, ayuda a reducir el estrés y la reactividad emocional, proporciona más flexibilidad cognitiva y mayor satisfacción en las relaciones, mejora el autoconocimiento y ayuda a modular el miedo. Puedes leer más sobre los beneficios de Mindfulness  aquí.

¿Qué NO es Mindfulness?

Mindfulness es una palabra que escuchamos mucho últimamente, pero es una práctica meditativa con más de 2500 años de tradición en el mundo oriental. Como todo lo que "está de moda", existe el peligro de que se desvirtúe el concepto y que se use simplemente como reclamo publicitario, sin formación específica y prometiendo resultados inmediatos. 

Para empezar, Mindfulness no es la panacea para todo, no es una cura milagrosa ni la solución para todos nuestros problemas. La meditación Mindfulness nos ayuda a estar más presentes, a ser más conscientes de lo que nos sucede y cómo nos relacionamos con ello; pero el cambio, el aprendizaje y las conclusiones dependen de cada uno de nosotros

Tampoco significa estar feliz todo el día o disfrutar de cada momento; significa estar con lo que hay, me haga sentir alegría o tristeza, calma o agitación. Cultivar la actitud de disfrutar del momento, de saborear las comidas y de apreciar los olores es más fácil si la experiencia es agradable: un paseo por el campo, un atardecer, el olor del agua del mar... Pero ¿qué hacemos si lo que está ocurriendo no es tan agradable? Entonces la tendencia es a huir, a evitar, a no querer sentirlo; en esos momentos no nos apetece tanto ser conscientes y prestar atención ala que sucede, tanto fuera como dentro de nosotros. Nuestra búsqueda constante de la felicidad y el hedonismo nos lleva a no querer saber nada de lo que no nos gusta, de lo que nos pone tristes, de lo que no comprendemos o de lo que nos irrita. Mindfulness es estar con lo que hay y observar cómo nos relacionamos con ello: cuál es nuestro primer impulso (evitar o quedarnos), cómo funcionan nuestros pensamientos (van de un lado a otro o se enganchan a un tema), qué emociones aparecen (alegría, tristeza, rabia...)

A grandes rasgos, algunas de las confusiones que suele haber respecto a Mindfulness:

  • No es una técnica de relajación. Puede ser una consecuencia

  • No es una técnica de afrontamiento ni de control. Aunque ayuda a regular emociones y a afrontar

  • No es suprimir las emociones. Ni cambiar la personalidad

  • No es dejar la mente en blanco. Fisiológicamente es imposible, se puede pensar en el blanco. Mindfulness ayuda a serenar la mente, para que sea un poco menos productiva y conseguir que pare cuando yo quiero que pare

  • No es "pensamiento positivo". 

  • No es escapar del dolor. 

  • No es "carpe diem" ni disfrutar del momento. 

  • No es buscar el éxtasis o la iluminación. No va de chakras, ni de levitar ni de experiencias místicas. Mindfulness es "sin esperar nada", "sin forzar nada", "no hemos de sentir nada especial, más que lo que somos"